Metodologías ágiles en el desarrollo de software

Metodologías ágiles en el desarrollo de software

Se habla mucho acerca de las metodologías ágiles en el desarrollo de software, pero, ¿realmente son tan importantes y necesarias? Por supuesto que lo son y hoy descubrirás por qué.

La importancia de las metodologías ágiles en el desarrollo de software

Cuando aplicamos una metodología a un programa, significa que estamos aplicando un determinado enfoque. En este caso, cuando hablamos de las metodologías ágiles, nos referimos a la aplicación de una metodología basada en la adaptabilidad, la colaboración y la entrega de valor.

El equipo que sigue esta metodología de trabajo lo hace de forma ordenada, siguiendo un plan y adaptando el programa a las necesidades del cliente, que a veces son cambiantes.

Es un modelo muy necesario y útil en el mundo de la programación, que surgió como necesidad frente a los métodos tradicionales que hacían difícil actuar frente a imprevistos. Sin embargo, usando metodologías ágiles, la cosa cambia, porque los proyectos se dividen en pequeñas fases o iteraciones, y eso facilita enormemente la programación, los plazos y los resultados.

«Con las metodologías ágiles no se trata solo de trabajar más rápido, sino de trabajar mejor.»

En el mundo de la programación el tiempo siempre aprieta, pero lo cierto es que el uso de estas metodologías no es únicamente para ahorrar tiempo, sino también para ser más ágil en todos los sentidos. Sigue varios principios:

  • Entregas de valor en las distintas etapas del proyecto, generando versiones parciales útiles.
  • Colaboración completa entre equipos, participando todos en la toma de decisiones.
  • Fomento del trabajo colaborativo para mejorar los procesos.
  • Aprendizaje continuo, con optimizaciones y revisiones constantes.

Ejemplos de metodologías ágiles

Debido a su potencial, con el paso del tiempo han surgido distintas metodologías que siguen los principios ágiles. Entre las principales, destacamos las 4 siguientes:

  • Extreme Programming (XP): la metodología ágil XP está pensada para aplicarla en entornos dinámicos, centrándose en la calidad del código y en la comunicación con el cliente. En ella se utilizan prácticas de programación en pareja, pruebas constantes y planificación completa, lo que consigue mejorar la productividad.
  • Scrum: otra de las metodologías de desarrollo ágil más populares es Scrum, que organiza el trabajo en ciclos cortos llamados sprints. Cada sprint incluye distintas fases como planificación, ejecución y revisión del código. Tampoco faltan las reuniones periódicas entre el equipo y el cliente.
  • Kanban: otra metodología ágil importante es Kanban, en la que se emplean tableros visuales para gestionar las tareas. Normalmente, se clasifican en pendientes, en proceso y finalizadas. Está muy bien porque evita cuellos de botella.
  • Lean Startup: esta metodología realmente está inspirada en el modelo Lean de Toyota y se aplica mucho a los negocios en general. Lo que busca es eliminar lo que sobra y centrarse solo en actividades que aporten valor. Se basa en construir, medir y aprender de forma rápida para optimizar recursos.

Conocer estas metodologías ágiles es fundamental para embarcarse en proyectos de programación medianos o grandes y, sobre todo, para trabajar en equipo. Los resultados que permite conseguir hablan por sí solos.

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