Cada vez nos contactan más empresas a SocraTech para realizar formaciones en herramientas IA como Claude, ChatGPT o Gemini. En algunos casos encontramos personas con un nivel medio, pero en muchos casos nunca la han utilizado. En SocraTech nos preguntamos: ¿le tienes miedo a la Inteligencia Artificial? No eres el único. Vamos a ver las causas del miedo a la IA, por qué ocurre y cómo superarlo.
Durante los últimos años, la IA ha pasado a ser una tecnología omnipresente en nuestro día a día, tanto si lo sabemos como si no:
- Cuando navegamos por una red social como Instagram, TikTok, Facebook o LinkedIn, es una IA la que decide qué mostrarnos, con el objetivo de que permanezcamos todo el tiempo posible en esa red social.
- Cuando abrimos YouTube o Netflix, las recomendaciones no son casuales, están pensadas para atraernos y mantener nuestro interés.
- Cuando compramos un producto en una tienda y nos recomienda otros productos también viene decidido por una IA.
- El filtrado de qué emails llegan a la bandeja de entrada y cuáles a spam también lo hace una IA.
A pesar de ser ya omnipresentes y que las estemos usando sin darnos cuenta, a muchas personas les causa preocupación, miedo, ansiedad o incluso rechazo. La aparición de la IA y su uso masivo ha sido tan rápido que está siendo difícil de asimilar para muchos profesionales.
Por parte de la prensa tampoco hay mucha ayuda. Constantemente encontramos titulares catastrofistas que indican que las máquinas sustituirán a las personas en muchas áreas, algoritmos que toman decisiones por nosotros o IAs capaces de escapar al control de sus creadores y causar estragos.
Pero ¿por qué ocurre esto? ¿Es un miedo racional? ¿Estamos realmente ante una amenaza o simplemente frente a una tecnología que aún no comprendemos del todo?
¿Por qué tenemos miedo a la IA?
El temor a la inteligencia artificial no es irracional, es una respuesta totalmente natural del cerebro, que está diseñado para sobrevivir ante algo que percibe como una amenaza desconocida. Los psicólogos lo llaman tecnofobia: la ansiedad persistente frente a tecnologías que se perciben como fuera de control, y se aplica a cualquier tecnología, no solo la IA.
Por qué el cerebro percibe la IA como una amenaza
En el pasado, otras tecnologías han aparecido, desde la rueda a Internet, sin causar pánico. Cuando apareció la calculadora electrónica, los contables y los matemáticos no tuvieron miedo, la adoptaron rápidamente. La clave era que la calculadora no sustituye el trabajo del contable o del matemático, sino que lo potencia.
El problema de la IA es que su enfoque va en contra de un principio muy básico que tenemos muy arraigado: la producción cognitiva. Es decir, hasta hace muy poco, la producción de textos, imágenes, música o código era una capacidad exclusivamente humana, y acaba de aparecer un nuevo competidor.
Uno de los factores es ese miedo: miedo a tener un competidor, miedo a quedarnos atrás, al cambio…
El miedo a lo desconocido: una de las causas del rechazo a la IA
Con la aparición de la IA se ha reavivado un miedo muy tradicional: el miedo a lo desconocido. En el pasado desconfiar de aquello que no conocíamos era una forma muy segura de actuar, aumentando nuestras posibilidades de supervivencia. Ese mismo mecanismo es el que se activa. Nos preguntamos:
- ¿Y si la IA me sustituye?
- ¿Qué pasa si pierdo mi trabajo?
- ¿Y si mi profesión pierde valor?
- ¿Y si la IA se vuelve incontrolable?
Estas preguntas son el resultado de un mecanismo psicológico por el que necesitamos comprender las cosas para sentirnos seguros con ellas. Es el miedo más antiguo del mundo: el miedo a lo desconocido.
El valle inquietante
Otro aspecto para destacar es el Valle Inquietante. Este concepto surge del ingeniero japonés Masahiro Mori que en los 70 formuló la siguiente hipótesis: si un robot copia algunas características de un ser humano (como tener un rostro) nos resulta agradable, pero cuando la semejanza es casi perfecta, se da en nosotros una respuesta psicológica de repulsión instintiva: Un robot de juguete nos puede parecer entrañable, pero uno que imita el comportamiento humano, nos produce una incomodidad visceral.
Este Valle Inquietante se aplica a la IA cuando usa una voz sintética pero muy parecida a la de una persona para hablar con nosotros, cuando genera vídeos hiperrealistas o deepfakes, cuando escribe textos a veces incluso mejor de lo que lo haríamos nosotros y en un tiempo récord.
Cómo la ciencia ficción ha influido en nuestra fobia a la Inteligencia Artificial
Otro aspecto sobre este tema es Hollywood. La ciencia ficción ha retratado muchas veces escenarios terribles donde las máquinas toman el control. Terminator, 2001: Una Odisea en el Espacio, Matrix, Ex Machina… Tenemos muchos ejemplos de cómo el cine nos ha metido en la cabeza que las máquinas son malas. Aunque estas historias son fascinantes, las IA actuales no poseen conciencia, deseos ni intenciones propias (aunque sí las tienen las empresas que las crean).
A pesar de lo que Hollywood nos ha enseñado, estamos muy lejos de escenarios como tener máquinas conscientes, robots que dominan el mundo, el sometimiento de los humanos o la desaparición completa de los trabajadores. Estos escenarios, simplemente y por el momento, siguen siendo escenarios de ciencia ficción.
Los riesgos reales de la inteligencia artificial
Además de todo lo que hemos comentado, también existen desafíos reales que indican que no todas las críticas hacia la inteligencia artificial son fruto del miedo. Hay una serie de problemas que ya estamos enfrentando en este momento:
- La privacidad de los datos
- Los sesgos en los modelos que nos manipulan, como ya hablamos en otro post
- El uso ético de los algoritmos
- La automatización en diferentes áreas laborales
- La concentración de poder tecnológico en unas pocas empresas que desarrollan las herramientas de IA
Estas cuestiones son preocupaciones legítimas que ya tenemos que afrontar.
¿La IA va a sustituir a los humanos?
Es la gran pregunta que nos hacen muchas veces cuando las empresas hablan con nosotros para hacer nuestros cursos, y la respuesta es sencilla.
Sí, hay empleos que se van a automatizar, eso ya está ocurriendo, pero automatizar tareas no significa que se pueda sustituir completamente a los humanos.
En la gran mayoría de trabajos, el valor humano sigue estando presente. Por ejemplo, al entender las circunstancias y el contexto de un problema, al tomar decisiones complejas con muchas ramificaciones, a la hora de negociar, de liderar un equipo, de empatizar con otras personas…
La IA puede generar un informe, pero no puede identificar por sí sola los objetivos estratégicos que hacen necesario ese informe, no puede tener la idea de que ese informe es necesario, no puede tener la responsabilidad legal de firmarlo…
El rechazo a la IA se controla con conocimiento
El principal factor para perderle el temor a la IA es entenderla, exponernos a ella y utilizarla.
En todas las revoluciones tecnológicas siempre ha habido rechazo. Habitualmente quienes más temen una tecnología son aquellos que menos contacto han tenido con ella. Es una reacción humana completamente normal.
Cuanto más se utiliza y mejor se entiende, desaparecen los misterios, entendemos mejor sus limitaciones y errores, y resulta más fácil aprovechar su potencial.
Para resumir, la clave para combatir el miedo es el entendimiento, la formación.
En SocraTech creemos que la mejor manera de perder el miedo a la inteligencia artificial es comprenderla. Por eso contamos con Cursos de Formación en IA para empresas, para que todos los empleados puedan utilizarla y acceder a ella de forma sencilla siempre acompañados por un profesor, independientemente de su experiencia previa, aprendan a utilizar la IA de forma práctica, segura y con confianza. Porque el conocimiento sigue siendo la mejor herramienta para enfrentarse al cambio.

