Una de las múltiples ventajas de trabajar como programador, es que te permite trabajar en numerosos proyectos emocionantes, los cuales puedes exponer a través de tu portfolio. Hoy te contamos cómo construir tu primer portfolio como programador, para que puedas mostrarle a los demás todo tu potencial.
Aprende a construir tu primer portfolio como programador
Al convertirte en programador, te embarcarás en numerosos proyectos propios, colaboraciones con compañeros de profesión o proyectos para empresas. Por ello, es importante que dediques un momento a construir un portfolio que demuestre todo lo que sabes hacer. Es importante porque puede abrirte muchas puertas, tanto para un primer trabajo como para futuros.
No siempre se puede demostrar años de experiencia en empresas, pero sí puedes mostrar de manera clara tus habilidades y tu experiencia en el mundo de la programación.
Elige las tecnologías en las que estás especializado
Aunque hay programadores que programan en todo tipo de lenguajes, es posible que estés especializado en algunos. Si es el caso, no dudes en destacarlo. Empieza eligiendo proyectos de esos lenguajes que tienes más soltura.
Selecciona proyectos que solucionen problemas reales o sean útiles
Es posible que a lo largo de tu vida como programador hayas colaborado en proyectos diversos. Sin embargo, a veces impresiona más un software que soluciona un problema real o que es útil para la vida diaria. Si tienes algún proyecto así, aprovecha para incluirlo. Más que la complejidad del proyecto, lo que importa es el valor que pueda aportar a la sociedad.
Cuida la presentación
Con la tecnología y los proyectos claros, es el momento de presentarlos a los demás. Puedes crear una página web o exponerlos a través de GitHub, lo que prefieras. Incluso en LinkedIn.
Lo ideal es que cada proyecto tenga:
- Descripción.
- Capturas de pantalla.
- Opcional (código en el caso de ser público y una demo).
- Explicación de las tecnologías.
- Explicación del problema que resuelve.
Cuida la estética y la experiencia de usuario
Si no tienes tiempo, es normal que el portfolio se vea huérfano o incompleto. No obstante, intenta que se vea ordenado y que ofrezca una navegación sencilla, para hacerlo accesible a todo el mundo.
También puedes añadir datos sobre tu CV, una breve descripción sobre ti, tus habilidades (como trabajar en equipo) y dejar el enlace a tu perfil de LinkedIn. Cuanta más información, mejor.
Mantenlo actualizado con el paso del tiempo
El portfolio no se crea una vez y ya está. Lo ideal es que lo vayas actualizando conforme hagas proyectos nuevos, para que todos puedan ver lo que haces ahora. Al final, con la práctica te convertirás en un profesional de la programación más completo y experto.
Ahora solo queda que te animes a dar el paso en el mundo de la programación y empezar a crear tu primer portfolio. A lo largo de nuestro bootcamp, te enseñaremos todo lo que necesitas para entrar en el sector tecnológico y te ayudaremos a construir tu primer portfolio con proyectos para mostrar a las empresas con las que quieres trabajar.
Estamos seguros de que se convertirá en tu mejor carta de presentación.

