Un problema que veo entre quienes empiezan a utilizar herramientas como ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot es pensar que escribir un buen prompt consiste en escribir un texto muy largo. Sin embargo, la longitud no garantiza una mejor respuesta, debemos conocer qué es la estructura de un prompt para generar mejores respuestas.
La clave está en la estructura del prompt. Que contenga la información necesaria para que la IA entienda exactamente qué queremos conseguir.
Un prompt bien estructurado ayuda a la IA a comprender el objetivo, adaptarse al destinatario, responder usando un formato adecuado y respetar las restricciones que le indiquemos.
¿Existe una estructura ideal para un prompt?
No hay una única forma correcta para escribir un prompt.
La estructura del prompt que necesitamos construir depende de lo que queramos conseguir.
No hará falta darle la misma información si queremos resumir un documento que responder a un correo.
Teniendo esto en cuenta, en general hay una serie de partes que el prompt puede contener para obtener un resultado que se parezca más a lo que necesitamos.
Un símil muy bueno es que imaginemos que tenemos un compañero de trabajo novato, no podemos decirle “Redacta la presentación de este nuevo proyecto”. Si tiene referencias como otros documentos similares para poder basarse en ellos, si sabe el destinatario del documento, y le indicamos la extensión que debe tener, nuestro compañero podrá hacer un trabajo mucho más parecido a lo que necesitamos.
Con un prompt va a pasar lo mismo: Si le damos cierta información clave, la IA podrá hacer un trabajo mucho más adaptado y preciso.
Entonces, podemos describir un prompt como la lista completa de instrucciones para realizar una tarea.
Cuando más clara y organizada sea la información, menos suposiciones tendrá que hacer la IA y más útil será su respuesta.
Dicho esto, no es necesario que un prompt contenga mucho texto. Se pueden escribir prompts eficaces de forma breve, que simplemente contenga toda la información relevante.
En los siguientes apartados veremos cuáles son esas piezas que forman la arquitectura de un prompt.
Los componentes de la estructura de un prompt
Como hemos comentado, no es necesario que todos los prompts tengan todas las partes que voy a listar a continuación. Queda a nuestro criterio qué usar en cada caso.
En cualquier caso, no sobra conocerlos todos para luego decidir cuándo utilizarlos.
Los componentes más habituales son:
- Objetivo.
- Contexto.
- Rol.
- Público objetivo.
- Formato.
- Restricciones.
- Tono.
Vamos a desgranar cada uno de ellos:
1. Objetivo
Determinar el objetivo es tan sencillo como en explicar claramente qué queremos hacer.
Responde a una pregunta muy sencilla: ¿Qué quieres que haga la IA?
Si el objetivo está claro, obtendremos un buen resultado.
Si el objetivo es ambiguo, la IA tratará de formular una respuesta con la información que tiene, pero puede ser que no acierte en absoluto si no lo tiene claro.
Cuando los estudiantes me dicen que una IA falla, normalmente el problema es que el objetivo es demasiado ambiguo.
Por ejemplo:
Objetivo poco definido: “Háblame sobre inteligencia artificial”.
La IA tendrá que decidir por sí sola qué aspectos explicar, cuánto profundizar y qué enfoque utilizar.
Objetivo bien definido: “Explica qué es la inteligencia artificial para alumnos de Bachillerato que nunca han estudiado esta materia.”
Ahora el objetivo es mucho más concreto y la respuesta suele adaptarse mucho mejor.
En el segundo caso desaparece gran parte de la ambigüedad, y así la IA sabe qué debe hacer y puede generar la respuesta teniendo en cuenta ese objetivo.
Truco: Definir un objetivo es tan sencillo como preguntarnos qué queremos obtener.
Cuanto más claro sea el objetivo, mejores serán normalmente los resultados.
Otro truco que es una buena práctica es plantearnos el utilizar verbos de acción:
- Explica
- Resume
- Compara
- Clasifica
- Traduce
- Redacta
- Analiza
- Genera
- Corrige
- Diseña
- Propón
- Calcula
Errores habituales al establecer el objetivo del prompt
Un error muy común que veo constantemente es dar diferentes objetivos en un mismo prompt.
Mucha gente usa un prompt para explicar todo lo que tienen que hacer. Por ejemplo: “Resume el informe, detecta errores, propón mejoras y envía el resumen por correo a los miembros del proyecto”.
El resultado de este prompt será mucho más disperso que si vamos dando objetivos uno por uno:
- Resume el informe que te adjunto
- > Respuesta
- Busca errores en el informe
- > Respuesta
- Corrige los errores en el informe.
- > Respuesta
- Genera un nuevo resumen.
- > Respuesta
- Envía el resumen por correo a los miembros del proyecto
Trabajar iterativamente, escalonando los objetivos, va a obtener unos resultados mucho mejores.
Un truco para evitar dar múltiples objetivos en un solo prompt es preguntarse “¿Qué resultado quiero obtener?”.
Si tu respuesta es una enumeración, entonces no tiene un objetivo, sino varios.
2. Contexto
Como vimos en nuestro artículo sobre qué es el contexto en IA, el contexto es toda la información que la IA va a utilizar para generar una respuesta.
El prompt juega una parte fundamental en el contexto. El contexto incluye el prompt. Es la información que la Inteligencia Artificial necesita para generar una respuesta.
Por ejemplo:
- No es lo mismo pedir: “Escribe un artículo sobre energía solar”.
- Que pedir: “Escribe un artículo dirigido a propietarios de viviendas que están pensando instalar paneles solares y no tienen conocimientos técnicos”.
La tarea es similar, pero en el segundo caso, el prompt aporta mucha más información, que le permite a la IA adaptar el contenido.
El prompt puede establecer un mejor contexto indicando información como:
- La situación de partida
- El problema que queremos resolver
- Antecedentes
- Documentos relacionados
- Datos que debe utilizar
- Llimitaciones del proyecto
- Información previa sobre el problema
Un error muy común es que muchas personas piensan que la IA ya tiene la información y la dan por sabida, y no la indican en el texto del prompt.
Hay que recalcar que una IA nunca va a tener en cuenta todo el texto escrito en otros chats.
Aunque ya hayamos tratado un tema, si nos encontramos en un nuevo chat, la IA no va a tener detalles de todo lo que hayamos hablado, solo nociones generales sobre nuestra profesión o el formato que solemos querer en las respuestas.
En realidad, tendremos que repetir información en muchas ocasiones.
Conviene incluir en el prompt toda la información relevante para hacer una tarea.
Un truco muy bueno es preguntarnos: “¿Qué necesitaría saber un profesional que no sabe nada sobre este proyecto para hacer bien esta tarea?”
Toda la información que habría que darle a un profesional que acaba de entrar en el proyecto, es la información que va a necesitar la IA para hacer bien la tarea.
3. Rol
Una información crítica que se puede establecer en el prompt es el rol que queremos que asuma la IA para generar una respuesta.
Por ejemplo:
- Actúa como un profesor universitario de Economía.
- Actúa como un abogado especializado en derecho laboral.
Asignar un rol a la IA en un prompt va a ayudar a formular la respuesta orientando el tipo de conocimientos, el nivel técnico y el estilo de la respuesta.
El asignar un rol, normalmente también afecta a la respuesta generada en:
- El vocabulario
- La profundidad
- El nivel técnico
- Los ejemplos
- El razonamiento que desarrolla
- El tipo de explicaciones
- El estilo general de la respuesta
Hay que tener en cuenta que, aunque asignemos un rol, si el resto de la información que aportamos es deficiente, no va a poder generar una buena respuesta.
El rol es un ingrediente más de la receta, no un aditivo milagroso.
Errores típicos al asignar un rol en un prompt
a) Asignar un rol en tareas sencillas
En muchas tareas sencillas el rol apenas aporta mejoras.
Por ejemplo, hay tareas como hacer un resumen o traducir un texto en el que el rol no va a modificar la respuesta, el resumen sería el mismo sin haber asignado un rol.
El rol aporta más valor cuando cambia realmente la forma de responder.
b) Asignar muchos roles en un prompt
La IA no mejora por acumular cargos.
Por ejemplo: «Actúa como un abogado, economista, profesor, psicólogo, consultor, ingeniero y experto en inteligencia artificial con 20 años de experiencia».
Por lo general asignar un único rol es lo ideal y lo que va a hacer que cambie la forma de responder.
¿Cuándo merece la pena indicar un rol?
Podemos asignar un rol cuando queramos que la respuesta tenga un punto de vista profesional.
Por ejemplo:
- Al redactar un contrato
- Al crear una presentación profesional
- Al diseñar una estrategia de marketing
- Al preparar una entrevista de trabajo
Sin embargo, para tareas sencillas, como traducir un texto o resumir un documento, normalmente el rol apenas aporta mejoras.
¿Es necesario indicar los años de experiencia en el rol?
A veces encontramos en ejemplos en internet que la gente construye prompts indicando los años de experiencia.
Como, por ejemplo: ”Explica el SEO como un experto en marketing con 20 años de experiencia.”
A pesar de que es muy común encontrarlo, en general aporta muy poco a la calidad de la respuesta, aunque puede modificar ligeramente el estilo.
Añadiendo esta muletilla al componente del rol al escribir un prompt no vamos a hacer que la IA tenga un mayor nivel en los contenidos.
Suele ser más útil describir el tipo de experiencia («especializado en SEO técnico para e-commerce«) que indicar «20 años de experiencia«.
Si dudas sobre el rol el truco es pensar: ¿Qué profesional estaría más cualificado para esta tarea?
La respuesta suele ser el rol más adecuado para incluir en el prompt.
Funcionamiento interno del Rol para una Inteligencia Artificial
Es muy interesante cómo funciona la IA internamente cuando asignamos un rol.
Al contrario de lo que mucha gente cree, no es que se conecten a bases de datos específicas sobre una profesión cuando le decimos que asuma un rol.
Al asignar un rol, aumenta la probabilidad de que utilice unas partes de ese conocimiento frente a otras.
Digamos que simplemente utiliza los patrones que aprendió en su entrenamiento que usa documentos generados por profesionales de esa rama, y usa esos documentos para predecir la siguiente palabra, de forma que el texto se parece a lo que ellos habrían escrito.
4. Público objetivo
Una misma explicación puede ser excelente para una persona y completamente inadecuada para otra. Todo depende de quién sea esa persona.
No es lo mismo explicar un concepto a un experto investigador universitario que a un niño de primaria.
Por eso, resulta muy útil indicar para quién está dirigida la respuesta.
Establecer quién es el público objetivo para una respuesta determina aspectos como:
- El nivel técnico
- El vocabulario
- La profundidad de las explicaciones
- Los ejemplos utilizados
- El tono
- La cantidad de detalles
- La longitud de la respuesta
Por ejemplo:
- «Explica qué es el SEO.»
- «Explica qué es el SEO para un grupo de universitarios de primero de carrera de marketing, sin usar vocabulario técnico.»
En ambos casos la IA va a generar una respuesta correcta, pero las dos respuestas generadas van a ser completamente distintas.
El segundo prompt elimina la necesidad de que la IA adivine quién va a leer el resultado.
Cuanto mejor conozca la IA al destinatario, mejor podrá adaptar la respuesta.
¿Cómo definir correctamente el público objetivo?
Cuanta más información tenga la Inteligencia Artificial sobre el destinatario, mejor podrá adaptar la respuesta.
Se pueden incluir en el prompt aspectos como:
- Edad
- Profesión
- Conocimientos previos
- Experiencia
- Sector
- Idioma
- Intereses
- Finalidad del documento
Error habitual
Es muy habitual que los prompts no incluyan un destinatario.
En esos casos la IA generará una respuesta para un público general.
Normalmente el resultado será correcto, pero genérico y superficial. En otros casos el texto puede tener un alto nivel técnico y no ser muy sencillo de entender.
El resultado suele ser correcto, pero puede quedarse demasiado superficial para un especialista o resultar excesivamente técnico para un principiante.
En este caso el truco para escribir el prompt, es preguntarnos: ¿Quién va a leer realmente esta respuesta?
Esta pregunta nos ayudará a definir el público a quien va a ir dirigida esta respuesta.
5. Formato
Otro elemento crítico a la hora de que la IA genere una respuesta es el formato.
En muchas ocasiones la IA genera una respuesta que es correcta en cuanto al contenido, pero presenta la información de una forma que no resulta útil.
Por ejemplo, si le pedimos que resuma un informe, lo normal es que genere varios párrafos, pero quizá no sea el formato que queremos.
Podemos decirle “Resume este informe en una lista con las 20 ideas más importantes”.
En este segundo caso el formato será completamente distinto. Mucho más fácil de consultar si lo que queremos es tener un vistazo general de forma breve.
Aquí listamos algunos de los formatos que podemos solicitar, incluso podemos combinar varios de ellos en un mismo prompt:
- Listas
- Tablas
- Informes
- Artículos
- Presentaciones
- Esquemas
- Guías paso a paso
- Documentos Markdown
- HTML
- JSON
- CSV
- Código fuente
- Correos electrónicos
- Actas de reunión
- Preguntas frecuentes
El objetivo de dar un formato a la IA en un prompt suele ser que la información generada sea fácil de utilizar.
6. Restricciones
Las restricciones son todas aquellas directrices que queremos que la IA tenga en cuenta al generar una respuesta.
Las restricciones sirven para reducir la ambigüedad y que la IA tome decisiones por su cuenta.
Algunos ejemplos son:
- Longitud máxima
- Número de palabras
- Idioma
- Fecha
- Normativa aplicable
- Presupuesto
- Plazo
- Nivel de dificultad
- Tiempo disponible
- Tecnologías permitidas
- Fuentes que puede utilizar
- Información que no debe inventar
- Formato en el que no queremos la respuesta.
Por ejemplo:
- Redacta un correo de menos de 150 palabras.
- No utilices tablas.
- Utiliza únicamente la información contenida en el documento adjunto.
Cada una de las restricciones sirve para determinar la respuesta con un mayor nivel de detalle.
En un prompt se pueden añadir tantas restricciones como queramos, pero es recomendable solo añadir las que sean realmente importantes para la tarea.
Por ejemplo, si la conversación es en español, es irrelevante decir que la respuesta sea en español.
Un buen truco para establecer las restricciones es preguntarse: ¿Qué requisitos necesito que cumpla la respuesta para poder utilizarla directamente?
7. Tono
El tono determina la forma en la que queremos comunicar un mensaje.
La misma información se puede representar de muchas formas: con un tono profesional, divulgativo, académico o incluso humorístico.
Por ejemplo, un mismo contenido puede redactarse con un tono:
- Profesional
- Cercano
- Divulgativo
- Académico
- Periodístico
- Comercial
- Persuasivo
- Formal
- Informal
- Humorístico
- Técnico
El tono va a determinar el vocabulario y la forma de expresar la respuesta.
No va a ser lo mismo escribir un mensaje para redes sociales, que un correo formal que un artículo técnico para una publicación especializada.
¿Es necesario indicar siempre el tono?
No siempre. Normalmente la IA usa un tono neutro que puede ser útil en muchas situaciones.
En otros casos donde queramos un tono determinado, vamos a tener que añadirlo en el prompt de forma explícita.
Deberemos tener en cuenta el tono al escribir prompts para generar:
- Artículos
- Correos electrónicos
- Publicaciones para redes sociales
- Informes
- Presentaciones
- Documentación
- Contenido comercial
Error habitual
El error que más veo que se comete es dar a la IA prompts como:
- Hazlo mejor.
- Que suene profesional.
Estos dos ejemplos son demasiado ambiguos, es mejor dar características como:
- Utiliza un tono profesional, claro, directo y evita tecnicismos innecesarios.
¿El orden de los componentes en el prompt afecta al resultado?
En principio no existe un orden obligatorio dentro de la estructura.
Las herramientas de inteligencia artificial van a ser capaces de interpretar la información, independientemente de cómo la ordenemos.
A pesar de esto, si organizamos la información, facilitamos que la IA entienda la tarea y hace que el prompt sea más fácil de revisar y modificar por nuestra parte.
El orden de los elementos de un prompt que se recomienda seguir es:
- Objetivo.
- Contexto.
- Rol.
- Público objetivo.
- Formato.
- Restricciones.
- Tono.
Ejemplo completo de la estructura de un prompt
Aquí os dejo un ejemplo de un prompt que utiliza todos los componentes.
«Explica qué es el aprendizaje automático. Utiliza como referencia el documento adjunto sobre inteligencia artificial. Actúa como un profesor universitario. Dirige la explicación a alumnos de Bachillerato. Presenta la respuesta mediante una tabla seguida de un resumen. No superes las 500 palabras. Utiliza un tono divulgativo y cercano.»
El anterior prompt se divide en:
- Objetivo: Explica qué es el aprendizaje automático.
- Contexto: Utiliza como referencia el documento adjunto sobre inteligencia artificial.
- Rol: Actúa como un profesor universitario.
- Público objetivo: Dirige la explicación a alumnos de Bachillerato
- Formato: Presenta la respuesta mediante una tabla seguida de un resumen.
- Restricciones: No superes las 500 palabras
- Tono: Utiliza un tono divulgativo y cercano.
Como vemos, este prompt está respondiendo a las preguntas que la IA necesita saber para generar una respuesta, que es lo verdaderamente importante.
En cualquier caso, habrá que tener en cuenta la simpleza o la complejidad del objetivo que buscamos y decidir si es necesario incluir o no todos o algunos de los elementos de un prompt que hemos mencionado.
¿Es necesario incluir siempre todos los componentes?
Esta es una de las dudas más frecuentes en las clases de Prompt Engineering.
Una vez explicamos todos los componentes de los prompts, los alumnos tratar de incluirlos todos los componentes en todos los prompts.
Va a haber muchas situaciones donde los componentes no aportan ningún valor y no va a ser necesario incluirlos.
Un buen prompt es el que contiene estrictamente la información necesaria.
Por ejemplo, si queremos traducir un texto basta con indicar el objetivo y el idioma. Indicarle que asuma el rol de un traductor con 20 años de experiencia no va a mejorar la traducción.
El único truco que hay que recordar es que la estructura del prompt debe adaptarse a la tarea, y no al revés.
Errores habituales al estructurar un prompt
En las clases siempre que me comentan que la IA da un error con ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot, el problema es en realidad ambigüedad en el prompt.
Los errores más frecuentes suelen ser:
- No definir de forma clara el objetivo de la tarea.
- Incluir información irrelevante que hace que a la IA le cueste más identificar el objetivo que buscamos.
- Listar varios objetivos en el mismo prompt.
- Dar por hecho que la IA conoce información, aunque nunca se la hemos dado, o que hemos hablado en otro chat.
- Añadir restricciones solo después de que la IA genere la primera respuesta.
- No indicar para quién está dirigida la respuesta.
- No especificar el formato de salida.
- Utilizar indicaciones ambiguas, como «hazlo mejor» o «sé más profesional».
Diferencia entre la estructura del prompt y el contexto
Normalmente estos dos conceptos se confunden. La estructura del prompt y el contexto son dos conceptos diferentes.
La estructura hace referencia a la forma en la que organizamos la información dentro del prompt.
El contexto es toda la información que la IA utiliza para generar una respuesta.
Como vimos en el artículo sobre el contexto en IA, ese contexto no está formado únicamente por el prompt, sino también por el resto de los mensajes del mismo chat, los documentos o imágenes que he compartido y las instrucciones personalizadas en la memoria.
Por tanto, un buen prompt ayuda a construir un mejor contexto, pero es una parte de todo lo que incluye el contexto que va a utilizar la IA para generar una respuesta.
Conclusión
La estructura de un prompt es uno de los conceptos fundamentales para utilizar de forma avanzada cualquier herramienta de inteligencia artificial.
Lo más importante es incluir en el prompt toda la información que la IA necesite para generar la respuesta que queremos conseguir.
Se pueden incluir en un prompt diferentes componentes: el objetivo, el contexto, el rol, el público objetivo, el formato, las restricciones y el tono.
No siempre hay que incluirlos todos, pero será necesario conocerlos para valorar si aportan valor a cada caso que encontremos.
En resumen, hemos aprendido que:
- La estructura de un prompt organiza la información que proporcionamos a la IA.
- El contenido del prompt es clave para que la IA comprenda la tarea.
- El objetivo debe definir claramente la tarea que buscamos.
- El rol, el público objetivo y el tono permiten adaptar la respuesta a nuestras necesidades.
- El formato y las restricciones hacen que el resultado sea lo que necesitamos.
- No existe una estructura única, pero seguir un orden lógico facilita escribir mejores prompts.
- No es necesario que todas las partes que hemos descrito están incluidas en cada prompt.
- Un buen prompt no es el más largo, sino el que contiene la información adecuada.
Dominar esta estructura es el primer paso para escribir prompts realmente eficaces.
